Culturalmente, y por nuestra experiencia, asociamos el horizonte marino con una linea recta perfecta. Pero esto no es siempre así. En determinadas circunstancias de marejada, viento y posición de nuestro punto de vista, el horizonte es rugoso. Si nos acercamos a él descubrimos que, casi de modo fractal, podemos ver el detalle de las olas que rizan esa supuesta línea.
Esta instalación pretende capturar uno de esos momentos en que nuestra percepción es puesta a prueba para descubrimos que lo previsible no siempre coincide con lo real.
Técnicamente consiste en un vídeo en bucle que puede presentarse en pantalla o proyección, y un haz láser lineal azul que continúa la línea del horizonte expandiéndola por la sala. Estas líneas láser azules, son modificadas por un sistema óptico motrizado que las convierten en lineas ondulantes casi aleatorias que se mueven en coreografía con el horizonte marino.
En su versión Horizonte rugoso expandido, estará en la sala Espacio Peculiardel 20 de diciembre de 2025 al 23 de enero de 2026. Previamente, otra variante, formó parte de la exposición Suplantación en la Fundación Pazos Cuchillo, en 2024.