Un Canto Sinusoide es el tema adelanto del próximo LP de Carlos Ordóñez, con el que marca su regreso al formato de larga duración.
Hace algunos meses recibí su llamada para hablarme de un nuevo proyecto, un nuevo vídeo y, en definitiva, un nuevo reto. Tras varias conversaciones, la idea comenzó a tomar forma. Teníamos claro que queríamos mantener la senda abstracta que ya exploramos en Estridor 5-7-1, pero era imprescindible darle un giro para no repetir la fórmula.

Desde hacía tiempo me rondaba la idea de un videoclip donde el ritmo justificase todos los cortes y modulaciones de la imagen. De ahí nació esta nueva pieza: un canto visual y sonoro en el que la cadencia musical gobierna el montaje.

El videoclip de Un Canto Sinusoide propone un viaje hipnótico en el que ciencia y naturaleza danzan al compás de la música. Las ondas sinusoides aparecen de múltiples formas: en las olas del mar, en los gráficos que representan el sonido y en el movimiento rítmico de las imágenes, convirtiéndose en el hilo conductor tanto estético como conceptual de la pieza. Paisajes ondulantes se funden con ilustraciones científicas del siglo XIX, generando un caleidoscopio visual en perpetuo movimiento. El espectador es transportado a un espacio atemporal, donde la estética primitiva del cine dialoga con la precisión de los antiguos grabados científicos.

El resultado es una experiencia que roza lo onírico, evocando un estado de alucinación hipnagógica: ese instante de tránsito entre la vigilia y el sueño en el que la percepción se desliza hacia lo irreal. Todo ello simboliza un avance continuo hacia lo sublime, a través de capas visuales que respiran y se expanden al ritmo de la música de Carlos Ordóñez.

Este trabajo no habría sido posible sin el archivo infinito de imágenes e inspiración existentes en archive.org, una verdadera fuente de tesoros del dominio público.